Durante la mayor parte de 2026, el debate sobre el programa EB-5 se ha centrado en una fecha: el 30 de septiembre, fecha límite para acogerse a la cláusula de exención. Para los inversores que empiezan el proceso ahora, esa fecha está prácticamente fuera de su alcance. Para presentar correctamente el formulario I-526E, necesitas la documentación sobre el origen de los fondos, la selección del proyecto y los trámites de suscripción, y todo eso rara vez se consigue en unas pocas semanas.
Esa realidad temporal no te cierra las puertas. Hay una segunda fecha que cobra más importancia práctica para cualquiera que empiece ahora: el 1 de enero de 2027, cuando está previsto que aumente por primera vez desde 2022 el importe mínimo de inversión del programa EB-5. Si actúas antes de que entre en vigor, te aseguras el importe actual, y la diferencia se mide en cifras de seis dígitos.
Qué supuso la fecha límite del 30 de septiembre
El plazo de exención protegió a un grupo concreto. Los inversores que presentaron una solicitud mediante el formulario I-526E hasta el 30 de septiembre de 2026, inclusive, se aseguraron la protección legal frente a una posible extinción futura del Programa de Centros Regionales. Los inversores que presenten la solicitud después de esa fecha renuncian a esa protección concreta. Vale la pena dejarlo claro, porque lo que más te interesa como nuevo inversor es saber qué es lo que sigue jugando a tu favor. En ese sentido, la respuesta es clara.
El aumento del 1 de enero de 2027 y por qué te conviene actuar ya
Los importes mínimos actuales del programa EB-5 se han mantenido desde que entró en vigor la Ley de Reforma e Integridad en marzo de 2022: 800 000 dólares para proyectos en un área de empleo prioritaria o proyectos de infraestructura que cumplan los requisitos, y 1 050 000 dólares para proyectos estándar. Estas cantidades seguirán vigentes hasta finales de 2026.
A partir del 1 de enero de 2027, la ley exige que esos mínimos se ajusten a la inflación, utilizando el Índice de Precios al Consumo para todos los consumidores urbanos. El ajuste es automático y está recogido en la ley. No depende de ninguna nueva legislación, ni de la discrecionalidad de ningún organismo, ni de ninguna votación en el Congreso. Esa certeza es lo que hace que sea una fecha firme para planificar.
El USCIS aún no ha publicado la cifra definitiva, que depende de los datos de inflación hasta la fecha de ajuste. Los analistas independientes que han elaborado modelos con la fórmula prevén un nuevo mínimo para las zonas TEA (Tea) de unos 900 000 dólares y un mínimo estándar cercano a 1,2 millones de dólares. Son solo previsiones, y las cantidades que se publiquen podrían ser más altas o más bajas. Para un inversor que realice una inversión que cumpla los requisitos y presente la solicitud antes de que entre en vigor el ajuste, se aplicarán las cantidades actuales.
Dos plazos, dos riesgos distintos
La fecha límite de exención del 30 de septiembre de 2026 y el aumento del 1 de enero de 2027 suelen mencionarse juntos, aunque protegen de cosas diferentes. La exención protege una solicitud presentada frente a una posible caducidad futura del programa. El aumento de enero sube el coste de entrada para todos los que aún no hayan invertido. Una se refiere a la protección legal; la otra, al precio. Para un inversor que empiece ahora, la fecha del precio es la que está más a su alcance.
Qué significa presentar la declaración sin acogerse a la cláusula de exención por antigüedad
Un inversor que presente su solicitud después del 30 de septiembre de 2026 lo hará sin la protección de la cláusula de derechos adquiridos. Esa protección es importante porque la autorización actual del Programa de Centros Regionales solo está vigente hasta el 30 de septiembre de 2027, y el Congreso tendrá que tomar medidas para prorrogarla. El programa ya ha caducado antes, la última vez entre 2021 y 2022.
Los expertos del sector esperan, en general, que el Congreso renueve el programa, y señalan el apoyo bipartidista con el que cuenta, su contribución económica y las reformas de integridad que introdujo la Ley de Reforma e Integridad. Esa expectativa está bien fundada, aunque no deja de ser solo una expectativa. Si un inversor presenta una solicitud sin acogerse a la cláusula de exención por antigüedad, debería tenerlo en cuenta a la hora de tomar una decisión y consultar con un abogado especializado en inmigración sobre cómo una posible caducidad podría afectar a una solicitud pendiente.
¿Qué hacer ahora?
Para los inversores interesados en el programa EB-5, los plazos hacen que sea mejor empezar a preparar el terreno cuanto antes:
- Empieza a reunir la documentación sobre el origen de los fondos, que suele ser la parte que más tiempo lleva del proceso.
- Elige un proyecto que cumpla los requisitos y completa la inversión y la presentación del formulario I-526E antes del ajuste del 1 de enero de 2027 para asegurarte el importe actual de la inversión.
- Consulta con un abogado especializado en inmigración con experiencia sobre la estrategia a seguir a la hora de presentar la solicitud y sobre cómo afecta el calendario de renovación de 2027 a tu caso concreto.
Lo esencial
La fecha límite del 30 de septiembre acaparó la mayor parte de la atención este año, y con razón. Sin embargo, para los inversores que empiecen ahora, la fecha clave para tomar la decisión es el 1 de enero de 2027. Los importes de inversión actuales están fijos hasta finales de 2026, y si actúas dentro de ese plazo, los aseguras. Las cuentas salen si te mueves con calma y pronto.