No hay duda de que las principales metrópolis del país, como Nueva York, Boston y San Francisco, han sido de las más afectadas por las consecuencias económicas de la crisis sanitaria mundial de 2020. Muchas economías locales siguen enfrentándose a retos a corto plazo debido a las restricciones operativas de las empresas, el paso al teletrabajo y los cambios de comportamiento. Al mismo tiempo, están surgiendo algunos brotes verdes que indican que la recuperación avanza.
Los principales mercados mundiales, como el de Nueva York, siguen sumidos en un silencio inquietante, con menos gente siguiendo su rutina diaria habitual de ir al trabajo, salir a comer fuera y disfrutar de las actividades de ocio de la ciudad. Sin embargo, muchos expertos coinciden en que, aunque la ciudad esté de capa caída, no está, ni mucho menos, acabada. Tiene un historial de superar crisis, como el 11-S y las repercusiones financieras de la Gran Crisis Financiera de 2008, y de resurgir más fuerte que nunca. Una de las señales más positivas es que algunas empresas de renombre están reforzando su compromiso con las oficinas en Nueva York.
Facebook fue noticia en agosto cuando se supo que la empresa había acordado alquilar todo el edificio James A. Farley, en Midtown Manhattan, en un contrato que abarca 730 000 pies cuadrados. Con este nuevo compromiso, el espacio de oficinas de Facebook en la ciudad de Nueva York supera los 2,2 millones de pies cuadrados. Aunque muchos de los empleados de Facebook están trabajando a distancia en este momento, este importante contrato de alquiler sugiere que la empresa cree que la ciudad seguirá siendo un importante centro operativo para ella a largo plazo.
El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, dijo en un comunicado que el acuerdo con Facebook marcaba «un momento importante en el camino de Nueva York para reconstruirse mejor y más fuerte» y demuestra la resiliencia de la ciudad. También describió la colaboración público-privada entre Facebook y la promotora inmobiliaria Vornado Realty Trust como un paso importante para consolidar a Nueva York como centro internacional de innovación. El gobernador Cuomo añadió además que «la inversión de Vornado y Facebook en Nueva York y su compromiso de afianzarse aún más aquí —incluso en plena pandemia mundial— es una señal para el mundo de que nuestros mejores días aún están por llegar y de que seguimos abiertos a los negocios».
Amazon también está ampliando su presencia con la compra y la gran reforma de la antigua tienda insignia de Lord & Taylor en la Quinta Avenida de Manhattan. La empresa tiene previsto reformar el edificio de 630 000 pies cuadrados para crear un espacio de oficinas con capacidad para unos 2 000 trabajadores, que empezarán a instalarse allí en 2023. Es un paso importante, sobre todo teniendo en cuenta que llega justo después de que la empresa anunciara a finales del año pasado que alquilaría 350 000 pies cuadrados en un edificio de la Décima Avenida, cerca del complejo Hudson Yards.
Antes de la COVID-19, el West Side de Manhattan, incluido el complejo Hudson Yards, se estaba convirtiendo en un centro tecnológico impulsado por Apple, Amazon, Facebook y Google. En conjunto, estos gigantes tecnológicos ya dan trabajo a miles de personas en Nueva York, y el New York Times informó a principios de este año de que la cifra podría llegar a casi 20 000 para 2022. Como demuestran los recientes acuerdos de Facebook y Amazon, las empresas tecnológicas siguen muy interesadas en esa zona de la ciudad. Hudson Yards también está atrayendo a más empresas que las tecnológicas. Barclays, con sede en Londres, ha dicho que está pensando en trasladar su sede estadounidense desde su ubicación actual en la Séptima Avenida a un nuevo espacio de 500.000 pies cuadrados en Hudson Yards.
Es muy probable que las empresas estén aprovechando lo que, al menos por ahora, es un mercado favorable para los inquilinos en ciudades que se han visto afectadas negativamente por el coronavirus. Al mismo tiempo, su disposición a firmar contratos de alquiler a largo plazo demuestra un firme compromiso de que los empleados vuelvan a las oficinas urbanas en el futuro. Por ejemplo, Amazon tiene previsto crear 3.500 puestos de trabajo corporativos y añadir 900.000 pies cuadrados de espacio de oficinas en sus centros de Nueva York, Phoenix, San Diego, Denver, Detroit y Dallas.
Otra señal positiva es que el sector comercial Los préstamos inmobiliarios en Manhattan se dispararon en septiembre. El Solo los 10 préstamos más importantes sumaron un total de 3.35 mil millones de dólares, lo que supone la cifra mensual más alta del año. Uno de los préstamos más cuantiosos fue un crédito para la construcción de 600 millones de dólares destinado al proyecto de remodelación que SL Green Realty está llevando a cabo en el 410 de la Décima Avenida, un edificio de oficinas con Amazon como inquilino principal situado cerca de Hudson Yards.
A pesar de la incertidumbre que sigue rodeando la evolución del virus y la llegada de una vacuna, todos estos ejemplos son señales de la resiliencia subyacente de los centros urbanos y del sector inmobiliario comercial de cara al futuro. El duro golpe que ha sufrido la economía provocará, inevitablemente, que haya ganadores y perdedores en el sector inmobiliario comercial. Para los inversores, la situación actual refuerza la importancia de considerar el sector inmobiliario comercial como una inversión a largo plazo. También pone de relieve la importancia de trabajar con promotores de gran calidad y proyectos que tengan la solidez necesaria para capear los ciclos bajistas del mercado.