A medida que se acerca el fin de 2019, la gente empieza a pensar automáticamente en las compras navideñas, las celebraciones de Nochevieja y la planificación fiscal. Aunque el plazo de presentación de la declaración del ejercicio fiscal 2019 no vence hasta abril, organizarse ahora puede ayudar a las personas a aprovechar los gastos deducibles que quizás deban completarse antes de que finalice el ejercicio fiscal el 31 de diciembre.
La Ley de Reducción de Impuestos y Empleos, que entró en vigor en 2018, introdujo importantes novedades normativas para los contribuyentes. Uno de los cambios más significativos que afecta a los contribuyentes individuales es un considerable aumento de la deducción estándar. Con el objetivo de simplificar el proceso de presentación de las declaraciones anuales para muchos estadounidenses, el Gobierno de EE. UU. prácticamente duplicó el importe de la deducción estándar, que para 2019 se fija en 12.200 $ para declarantes individuales y 24.400 $ para matrimonios.
Las deducciones por gastos personales se utilizan para compensar o reducir la renta personal imponible en una declaración de la renta individual. El primer paso para los contribuyentes es determinar si merece la pena optar por la vía sencilla, marcar la casilla de la deducción estándar, o seguir declarando una lista detallada de gastos. Los pasos adicionales que implica detallar las deducciones pueden merecer la pena para quienes tengan importes elevados de gastos deducibles. A continuación, se presentan algunos ejemplos de deducciones fiscales admisibles para gastos que ya se hayan pagado en 2019, o para cualquier gasto que una persona decida realizar antes del 1 de enero de 2020.
• Aportar a una cuenta de jubilación: El Gobierno de EE. UU. utiliza incentivos fiscales como medio para animar a las personas a aumentar sus inversiones y ahorros para la jubilación. Realizar una aportación en efectivo a una cuenta de jubilación admisible, como una IRA, un plan 401(k) o un plan de jubilación para autónomos (SEP), es una forma sencilla de reducir la renta imponible. No obstante, es importante tener en cuenta que esas aportaciones libres de impuestos están limitadas a un importe máximo que varía según si la persona tiene menos o más de 50 años, así como a distintos límites en función del tipo de cuenta de ahorro para la jubilación.
Es importante consultar con su asesor financiero para confirmar el importe máximo de aportación para 2019. También es importante saber que el Gobierno ofrece un plazo ampliado para las aportaciones a cuentas de jubilación, mientras que la mayoría de las deducciones por gastos deben realizarse dentro del mismo año natural que el ejercicio fiscal correspondiente. Las deducciones fiscales por cuentas de jubilación pueden efectuarse hasta la fecha límite de presentación en abril, e incluso más tarde en algunos casos para los contribuyentes que soliciten una prórroga para su declaración.
• Vender inversiones con pérdidas: Las personas pueden utilizar las pérdidas de inversión para compensar cualquier ganancia de capital que hayan obtenido. Por lo tanto, puede ser recomendable vender una inversión, como una acción que haya perdido valor, para compensar otras ganancias de inversión. Además, cualquier pérdida que supere las ganancias puede “guardarse” y trasladarse para compensar ganancias en el siguiente ejercicio fiscal.
• Donar a organizaciones benéficas: Realizar una donación o aportación benéfica a una organización es otra forma sencilla de compensar la renta imponible. La salvedad es que la entidad debe ser una organización sin ánimo de lucro con exención fiscal reconocida, como una organización 501(c)(3). Algunos ejemplos son United Way y la Cruz Roja Americana. Las donaciones en especie, como ropa u obras de arte, se aceptan según su valor de mercado actual. El IRS también establece un importe máximo de deducción para las donaciones benéficas, que normalmente es el 50 % de la renta bruta ajustada (AGI) del contribuyente. Las personas que realizan labores de voluntariado en organizaciones benéficas reconocidas, como una iglesia u otra entidad sin ánimo de lucro, también pueden deducir los gastos de su bolsillo relacionados con dicho voluntariado, como el kilometraje o las tasas de aparcamiento.
• Gastos médicos: El Gobierno permite a los contribuyentes deducir gastos médicos cualificados, como el coste de medicamentos recetados o los copagos. Las personas también pueden deducir las reformas en el hogar que sean médicamente necesarias, como la instalación de rampas para sillas de ruedas o la adaptación de baños con barras de seguridad, siempre que dichas mejoras no aumenten el valor de la vivienda. El importe máximo de deducción médica para 2019 se fija en el 10 % de la AGI.
• Impuestos sobre bienes inmuebles: Los impuestos estatales y locales sobre bienes inmuebles, así como sobre otros bienes personales como un coche, un barco o un avión, son deducibles en las declaraciones federales. No obstante, la Ley de Reducción de Impuestos y Empleos redujo el límite máximo de deducción que una persona puede solicitar por impuestos sobre bienes inmuebles a 10.000 $. Además, la nueva legislación fiscal ya no permite deducir los impuestos extranjeros pagados por propiedades situadas fuera de EE. UU.
En lo que respecta a cualquier decisión de planificación financiera, es aconsejable trabajar con un asesor financiero de confianza. Póngase en contacto con CanAm Capital Management para obtener más información sobre nuestros servicios.