A lo largo de los años, Estados Unidos ha acogido a millones de inmigrantes de distintos países para estudiar, trabajar, crear y hacer crecer negocios. Sin embargo, la pandemia actual de COVID-19 ha llevado al Gobierno estadounidense a revisar sus políticas de inmigración para mantener el equilibrio económico del país. Según la norma modificada, Estados Unidos suspendió la concesión de nuevos visados H-1B hasta finales de 2020 mediante un decreto ejecutivo debidamente firmado el 22 de junio de 2020. La prohibición impide que los extranjeros puedan acceder a los visados temporales por motivos laborales disponibles, como los visados H-1B, H-4, L y H-2B. La orden también prorrogó hasta el 31 de diciembre la prohibición de conceder tarjetas de residencia (green card) que se había promulgado en abril. Cada año, Estados Unidos acoge a profesionales cualificados del sector de las tecnologías de la información de todo el mundo que ocupan puestos clave en empresas multinacionales. El Gobierno de EE. UU. ha tomado estas medidas para proteger los puestos de trabajo de los ciudadanos estadounidenses y ayudar a la recuperación de las pérdidas sufridas a raíz de esta pandemia.

Los cambios radicales introducidos en las normas de los visados de trabajo H-1B, junto con otros visados, afectarán de forma considerable a la vida de miles de inmigrantes que esperan con ansias la oportunidad de vivir su sueño americano. EE. UU. ha aplicado la prohibición con efecto inmediato, suspendiendo así la tramitación de todas las nuevas solicitudes de visados de las categorías H-1B, H-2B, J y L. Además, las personas que no tuvieran un visado de no inmigrante válido a fecha de 23 de junio y que no estuvieran en EE. UU. no podrán entrar en el país hasta el 31 de diciembre. Sin embargo, los titulares de visados H-1B, H-2B, J y L, así como sus cónyuges o hijos que ya estén en EE. UU., no se ven afectados por la nueva prohibición de visados de trabajo.

Esta decisión ha afectado mucho a la estructura laboral y a los márgenes de beneficio de las empresas indias de TI que envían a empleados altamente cualificados a bajo coste a las sedes de sus clientes en EE. UU. Aunque con el paso de los años estas empresas han empezado a contratar a la misma cantidad de gente local, la dependencia de los titulares de visados H-1B sigue siendo muy notable. Los indios se van a encontrar con dificultades a la hora de solicitar el visado H-1B y otros visados, ya que el proceso de tramitación se va a volver tedioso y largo. A su vez, el impacto general para los que quieren emigrar va a ser más duro de lo esperado, ya que los visados no se tramitarán hasta después de diciembre de 2020. Los más afectados son los profesionales que estaban tramitando su inmigración a través de vías patrocinadas, renovaciones y nuevas contrataciones. Como plan de acción, una decisión acertada sería invertir en una vía que facilite la obtención de la tarjeta verde, para que el proceso de traslado a EE. UU. sea más rápido y sencillo, no solo para el solicitante, sino también para sus familiares a cargo.

Aunque la prohibición pueda haber supuesto un pequeño obstáculo para los extranjeros, hay muchas alternativas para mudarse a EE. UU. Explorar otras vías para conseguir un visado, como invertir en el programa de visados EB-5, puede proteger a los inmigrantes que sueñan desde hace tiempo con establecerse en EE. UU., ya que les garantiza una vía segura y rápida para obtener la residencia permanente en el país. Dado que el programa de visados EB-5 está diseñado para atraer inversión extranjera a EE. UU. y crear puestos de trabajo para los ciudadanos estadounidenses, por defecto cumple con la normativa del Gobierno y, por lo tanto, no se vería afectado por los cambios en la dinámica política, social o económica del país. La tarjeta verde EB-5 te permite vivir y trabajar en Estados Unidos como residente del país y acceder a ventajas a las que no pueden optar quienes tienen visados de no inmigrante. El primer paso es elegir un operador de centros regionales EB-5 de confianza, como CanAm Enterprises, que lleva más de 30 años gestionando fondos de inversión relacionados con la inmigración.

Aunque muchos la han acogido con entusiasmo, esta prohibición repentina también ha encontrado oposición en un amplio sector de la sociedad, que la tacha de un obstáculo para las operaciones globales de las empresas que necesitan trabajadores extranjeros para prosperar. Los estudiantes internacionales también tendrían que replantearse su estrategia para estudiar en EE. UU. y luego conseguir trabajo si dependen de los visados H1-B. Ahora mismo, lo mejor para todos los solicitantes es valorar las ventajas a largo plazo de la vía que elijan para ir a EE. UU. y tomar una decisión acertada.